La solidaridad es nuestra arma.

diciembre 4, 2021

Será nuestra solidaridad que barrerá la indiferencia y esa idea empecinada de lxs empresarixs de que debemos competir entre nosotrxs y olvidarnos de lxs demás….

La solidaridad es nuestra arma.

(En la imagen, volantes de la marcha por Victorino que se realizará este lunes a las 15 hs., a 4 meses de su muerte en Colonia del Sacramento).

Los colores cambian los métodos no tanto…

diciembre 3, 2021

Igual que había hecho el gobierno progresista con el Ccolono que increpó a Vázquez, el gobierno actual mete el peso, presionando contra quien protesta como a la sindicalista de AFUTU. La principal senadora del partido blanco hizo un pedido de informes sobre la dirigente luego que ésta increpara al presidente por los recortes en la educación…

Los colores cambian los métodos no tanto…

Y en el futuro los intentos de aumentar la edad de jubilación de lxs trabajadorxs y una reforma en la educación para ajustarla un más al mercado. Autonomía y solidaridad. Más firmes que nunca.

Cuando la calle manda.

diciembre 3, 2021

Las calles en París han hablado y el fascismo tuvo que retroceder pero la cosa está lejos de terminar. El nuevo aún informal candidato de extrema derecha (sí, más a la derecha que Lepen) ha tenido que suspender su acto en la ciudad debido a las manifestaciones y «peligro» que suponía la resistencia antifascista para el racismo, machismo y aporofobia organizado.

En el mundo, Uruguay no es la excepción, la ultra derecha va ganando fuerza propagandística debido a una potenciación de su propaganda y los caminos que le abren las agrupaciones ultra liberales tan en boga y aceptadas por las clases políticas y la prensa afín. O sea, va ganando terreno debido a una inversión millonaria de propaganda a nivel global y la tibieza de los progresismos.

Los muros de contención contra el autoritarismo (el estructural y este más «espectacular» y radical) son dos. Primero continuar con la creación de contrainstancias que fomenten la reflexión, el verdadero libre pensamiento y las construcciones comunes, y por el otro, la autoorganización de las personas reapropiándose de su lugar en el mundo. La solidaridad es nuestra arma más potente.

Ahora que se repiten los discursos de odio, que la historia quiere ser ocultada y que ha rebrotado la reacción, los discursos y prácticas autoritarias es necesario romper la indiferencia. Como dijo el cantante de La Unión, «ahora se trata de caminar, hombro con hombro de caminar», y como ya conocemos a lxs aprovechadorxs de todo color, mandar a lxs polítixs a su casa.

Que las calles hablen…

«Pajarillos libertarios, igual que los elementos…»

diciembre 2, 2021

Lxs estudiantes del IAVA volvieron hoy a ocupar su liceo. Varixs solidarixs se acercaron ayer a apoyar la medida. A la vez, también estudiantes del liceo Zorrila están en este momento ocupando. Lo que la opresión manda el corazón lo niega…

La solidaridad es nuestra arma.

«Vientos de libertad, sangre combativa».

diciembre 1, 2021

En estos momentos lxs estudiantes del liceo IAVA están ocupando las instalaciones.
No todo es quietud en el océano…

No esquivemos el dolor.

noviembre 29, 2021

Si Occidente a impulso del cristianismo elevó el dolor y el sacrificio a la categoría de virtud, en el siglo XXI, el capitalismo busca desterrar el “sufrir como modo de ser” a través de sus dispositivos. La propia dominación cambia el mandato impulsando la idea de una felicidad ciega llena de complacencia. Si la cosa estaba mal, ahora no mejora.
Eliminar, o más bien, ocultar el dolor, el sufrimiento y el conflicto es la bandera del capitalismo actual y lo que más atrae al “público”, el único sujeto de la realidad para el poder. Quitar de la vista lo extraño, lo ajeno, lo “nocivo” se hace más bien potenciando hasta el exceso la burbuja de la “felicidad capitalista”. Un mundo “paloma”, que por sobre todo intenta evadir el tedio, los problemas y conflictos a través de la estupidez, la creación infinita de necesidades y el consumo como modo privilegiado para saciarlas, se llena de medidas de integración al espectáculo.
Opiáceos al alcance de todxs, virtualización con mundos menos dañinos, entretenimiento infinito y una idea de la historia edulcorada para quitar el reconocimiento del conflicto producen un individualismo consumista y dependiente que le son muy convenientes. Y justo a tiempo, ya que el orden necesita más que nunca preparar las condiciones para nuevos desastres con la menor resistencia popular posible.
Todo esto se corresponde, y no hay contradicción, con la incapacidad de gestionar y la necesidad social de etiquetar, expulsar y olvidar a las personas “conflictivas” tan en boga. Al aumento de la conciencia sobre los modos violentos arraigados, de las micro agresiones se suma en la sociedad de la “felicidad capitalista” el punitivismo como el modo por antonomasia de la incapacidad de gestionar los conflictos.
Lxs anarquistas aceptamos el conflicto, y la no conciliación entre opresorxs y oprimidxs que toda la vida hemos proclamado se convierte hoy en una herramienta poderosa de conciencia. No vivamos para el dolor o el conflicto pero aceptémoslo y enfrentémoslo. Esa consigna continúa siendo la mejor forma de no esquivar los problemas, cayéndoles de frente, imaginando, creando y proponiendo formas no autoritarias de resolución para una sociedad más sana y libre.
El miedo al conflicto y las formas de invisibilizarlo están hoy carcomiendo la psiquis social. Lxs revolucionarixs debemos no sólo mostrar el conflicto y la violencia estructural sino mostrar modos de resolución que no comiencen por invisibilizar la realidad y generen peores dependencias. Algunas cosas cuestan tiempo y sacrificio, eso no está mal, los conflictos son consustanciales a cualquier sociedad y grupo humano. La diferencia del antiautoritarismo será la aceptación de lo conflictual y los modos más libres de enfrentar los problemas. Reencontrar la solidaridad y la acción directa como ese modo común de felicidad es enfrentar el conflicto sin negarlo. No esquivemos el dolor necesario.

R.M.

La insurrección abre posibilidades.

noviembre 27, 2021

“Tras una insurrección, el «regreso de la democracia» significa que las posiciones comerciales y estratégicas seguirán protegidas, que el mercado permanecerá abierto, que el país progresará a golpe de reformas hacia el modo de vida capitalista occidental (…)”
Éric Hazan.

La insurrección abre posibilidades, genera una ruptura inicial con el modelo hegemónico. Representa la negación de todo lo establecido, la afirmación de los individuos y el deseo de emancipación. La responsabilidad revolucionaria antiautoritaria está en proyectarse más allá de ese momento…

Necesitamos propuestas prácticas, concretas, que muestren la viabilidad de otras formas de vida opuestas al mundo del capital y sus instituciones, opuestas al parlamentarismo y las urnas…