>> Lo que importa es la intención.

    “Sabemos que están ahí. Sabemos que tienen miedo. Miedo de nosotros. Miedo al cambio”.

    Estamos viviendo tiempos nuevos. Los hechos son los siguientes: la encarcelación de David con la caratula de “violencia contra la propiedad privada”, cuando en realidad es un absurdo porque violencia es que exista propiedad privada, seguida por 60 días de prisión domiciliaria para Héctor por “insultar a un taxista”, además dejar la frase suelta “se están buscando a otros”.
    Esto es un mensaje.
    Esto da para generar debate pero yo no voy a creer que los involucrados denunciaran, testificaran y señalaran por su propia iniciativa. Hay otras fichas atrás que son los que denuncian, los que señalan, los que testifican. Hay otras voluntades que movieron algunos hilos para que esto sucediera. Hablo de una movida ganar-ganar de patrones y Estado. Vos me rascás acá y yo te rasco allá. No es difícil ver esas cosas.
    Vivimos en un lugar chico entonces hay que pensar en chico (así funcionan los muchachos), no es fácil tener por acá un Reichstag o unas torres gemelas. Hay que aprovechar lo que hay. Y esto fue lo que pasó el primero de Mayo. No voy a hablar de trampa ni de provocación (por ahora), sí voy a hablar de que era algo esperado y se actuó en consecuencia. Los muchachos estaban esperando esto. Y la oportunidad estuvo. Y se mandó el mensaje: estamos achicando la cancha, estamos mirando por todos lados y sepan que hay cárcel de por medio.
    Estimados muchachos, hemos recibido el mensaje.
    Pero nosotros también tenemos un mensaje.
    El mensaje es que lo que pasó nos une. Que si apuestan 10 nosotros vamos apostar 20 ó 30 pero siempre más. Que la solidaridad nunca va a ser sólo una palabra. Que siempre vamos a estar para resistir. Que no nos gustan las cosas fáciles y que mucho menos tenemos miedo. Si tienen dificultades para entender todas estas palabras (le hablo a los destinatarios del mensaje) podemos resumir el mensaje en lo siguiente:
    ¡ANTE LA REPRESIÓN, MÁS LUCHA!