>> Contra la represión: ¡solidaridad y acción!

    La semana pasada en Young, Río Negro, veinte policías fueron indagados después de que se constataran lesiones en la revisión de un médico forense a algunos de los detenidos en un operativo.
Que algunos nos indignemos -por más que seamos pocos- está bien y muestra que aún queda algo de indignación frente a la realidad de que nos están pasando por encima.
    Pero escuchar al jefe de policía de Río Negro diciendo que está indignado y que “los sucesos de esta índole constituyen una mancha para la institución” es una burla.
    La función de la policía es esa, reprimir, golpear, dar palo, son adiestrados para eso. Cuando la policía golpea, cuando la policía reprime: está cumpliendo su función correctamente, defender a los ricos y a los poderosos. Más en estos tiempos en los que se busca generar miedo con el tema de la inseguridad para poder llenar de policías las calles.
    Por eso nuestra indignación tiene que ir más allá de los “malos tratos” o “abusos” de la policía, la policía no abusa de su autoridad, si la misma existencia de esta insititución implica un abuso de por sí.
    Mientras que no nos sepamos defender esto seguirá pasando. Defendamos nuestros códigos de solidaridad, de apoyo mutuo y de no agachar la cabeza o mirar para otro lado, contra sus amenazas, sus humillaciones, su control y sus palos.
    Contra la represión: ¡solidaridad y acción!