>> Sobre la marcha del 31 de Agosto y los/as encapuchados/as.

    En la manifestación del 31 de Agosto en solidaridad con los detenidos en Rocha, autoorganizada por varios compas que están en la lucha contra los megaproyectos, varios compañeros/as que cumplían la función de ir pintando tuvieron problemas con el equipo de producción del programa circense “Cámara Testigo”. Si hay algo más despreciable que los medios de masivos de información que manipulan y mienten, son estos tipos de programa donde se hace un show con todas las desgracias que sufrimos. Además haciendo siempre un asqueroso énfasis con los/as más desgraciados/as y excluidos/as. Nos da vergüenza la defensa de algunos a estos promotores del show capitalista que sólo viven de la burla de nosotros.
    El encapucharse, cubrirse el rostro, ha sido, es y será una de nuestras formas de defendernos. Queremos volver a insistir en la importancia de todos los mecanismos de autodefensa de nuestras manifestaciones. Desde los responsables de ir cortando las calles, ya sea en moto, en bicicleta o a pie para que nadie resulte herido; los que llevan las pancartas; los que van pintando; los que acompañan a los que van pintando y todos aquellos/as que tanto a nivel individual como colectivo van atentos/as no a una “procesión ciudadana”, sino a un acto de afirmación de todo lo que queremos. Ser manipulados por la prensa es una cosa, dejarse manipular es muy diferente, es un acto de irresponsabilidad.
    Señalar y acusar infantilmente, sobre todo mencionando grupos y personas es una muestra clara de falta de análisis y compromiso por la lucha.
    En toda coordinación los criterios acordados y consensuados son respetados por los que los hacen, es una arrogancia total querer decirle e imponerle a otros cómo deben hacer lo que hacen. Lo decimos fuerte y claro, en nuestras manifestaciones somos nosotros los que decidimos por nosotros mismos. Nuestra probada responsabilidad en la lucha es nuestra garantía de consciencia.
    Los manifestantes tenemos que seguir defendiendo todo nuestro accionar callejero. Lo vimos venir. En nada nos sorprende la actual crítica política de ciertos grupos que no pueden tolerar que la fuerza de las manifestaciones se centre en las calles y sin direcciones partidarias.
    Internet y el desprestigio es el arma principal de los difamadores, la acción directa y el cara a cara es la nuestra. Arriesgar el cuerpo frente a las máquinas, estar siempre presentes no será detenido por los sedientos de control.
    En las calles está la lucha, solidaridad con los que pelean en cualquier parte del mundo. ¿Quién dijo que esto terminó?

Acción sin Fronteras.


A %d blogueros les gusta esto: