>> Fotos del acto anarquista del 1ro de Mayo.

  Muchas miradas se posan sobre nosotros en estos tiempos. Es una responsabilidad enorme y la asumimos sin problemas. No somos de los que andan esquivando las responsabilidades, sabemos qué tenemos que hacer y lo haremos. Nunca nos ha faltado lo que hay que tener.
  En tiempos en donde Europa cede ante el miedo que produce la reestructura capitalista que llaman “crisis” y deja regresar y desarrollarse a la extrema derecha, nuestros compañeros salen a las calles. En primera fila enfrentan al fascismo, su racismo y su xenofobia. Fue la izquierda la que ha lloriqueado por su democracia puesta en entredicho, pero han sido los y las anarquistas los que han alzado sus puños para enfrentarse a los hijos de Musolini. Son nuestros compañeros lo que pelean hoy en Bélgica, Alemania, Rusia, Bosnia-Herzegovina, España, Italia o Grecia contra el monstruo nazi-fascista. Mientras la clase política, la prensa y los bienpensantes demócratas griegos hacían la vista gorda a los asesinatos y al asedio de “Aurora Dorada”, fue un grupo de anarquistas el que decidió pasar a la acción. Ningún fascista griego va a olvidar nunca a quienes esa noche se plantaron en sus puertas.
  Son tiempos de ganar o perder, de insistir o perderse en el olvido. Son tiempos de encontrar la brecha insurreccional o vivir esclavos.
  Nosotros somos la savia de todo aquello que está vivo, de todo aquello que no es mercancía, que no es negocio, que no puede ser comprado.
  Hace poco la compañera Sol Vergara demostró con su acción ésto, mientras haya miseria habrá rebelión.

  Acá es el movimiento anárquico, son los y las anarquistas los que están infundiendo un carácter antiautoritario e internacional a la lucha por la naturaleza y la libertad. Somos y seremos siempre una muralla contra toda idea nacionalista, el mundo es uno solo, la resistencia también. Por eso nuestra intervención en la lucha contra los megaproyectos del plan IIRSA y de los que vengan; por eso nuestra intervención en la campaña por el cierre del zoológico y de todas las cárceles y jaulas.
  Es el movimiento anarquista, los y las anarquistas, los que mantienen las prácticas libres hoy en la calle. Son los encapuchados los que mantienen las brazas de la rebelión posible. Compañeros, ustedes saben de qué hablamos.
  Ante tanto recuperador, ante tanto ejército de reformistas queriendo emparchar el Estado; ante tanta mentira y cobardía la solución sigue siendo luchar. Hoy vuelven los derrotados con sus antiguas fórmulas apenas disfrazadas, ante ellos hay que ser firmes y claros: estamos y estaremos siempre contra todo poder y contra todo Estado. No importa si dice ser “poder popular” o si se llama “Estado revolucionario”. Mientras el autoritarismo le sigue rezando a un dios o a un Estado salvador nuestra confianza sigue estando en nosotros mismos, en la capacidad de las personas para vivir y hacer su vida sin patrones, ni políticos, sin dioses ni amos.
  Mucho han intentado contra nosotros, nos han infiltrado marchas, nos encarcelan, nos amenazan y nos vigilan, pero no nos detienen. Los compas amenazados están hoy acá más fuertes que nunca, seguimos firmes. Acá nadie se rinde.

  Queremos todo y no negociamos nada.

  En la quinta y sexta foto se ven botones que estuvieron cuidando y vigilando la Suprema Corte de Justicia durante todo el tiempo que duró el acto, ¡un aplauso para ellos que hicieron bien los deberes que les mandaron!


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