>> Fotos y proclama de la marcha de hoy contra Aratirí y su regasificadora [Junio-Julio, por la tierra y contra el capital].

  La minería a cielo abierto no sólo es uno de los tipos de explotación de la tierra más nocivos sino que es la punta de lanza y símbolo de varios megaemprendimientos del plan IIRSA-Cosiplan, plantas de celulosa, el puerto de aguas profundas o la regasificadora.
  En nuestra lucha contra la empresa y quienes la sustentan no sólo nos jugamos el perder una batalla contra unos capitalistas y el Estado, sino que nos jugamos la pérdida de un modo de vivir.
  Atacamos a Aratirí porque necesitamos resistir al modelo al cual pertenece, atacamos su regasificadora porque necesitamos potenciar la vida, otro tipo de vida, de relaciones distintas.
  Atacamos a Aratirí porque sabemos que será la acción directa, la acción de las personas sin mediaciones, la que terminará decidiendo el destino de la libertad posible, atacamos su regasificadora porque queremos que nuestra dignidad hable el idioma de los hechos.
  Hasta ahora ningún poder nos ha regalado nada, todo lo que los oprimidos alguna vez han logrado ha sido a través de la lucha y con la energía de sus propias manos.
  Si no peleamos nosotros, ¿cómo podríamos mirarnos al espejo?, ¿cómo podríamos mirar a nuestros compañeros y amigos?
  Si no lo hacemos ahora, entonces, ¿cuándo sería? ¿En un futuro imaginario? ¿Esperaremos una nueva catástrofe? ¿Preferiremos dormir acunados por una nueva ilusión electoral, una nueva tecnología u otro salvador?
  No existe progreso, mejora o libertad en un sistema que cosifica y mercantiza a las personas, a los demás animales, a los suelos, a los ríos y al aire.
  No existe progreso, mejora o libertad en los tanques que matan gente, en las carreteras que nos llevan más rápido al trabajo o en los corredores interoceánicos para trasladar mercancía.
  Nuestra responsabilidad hoy, como lo ha sido siempre, es la de dar un paso adelante y autoorganizarnos para pelear.
  Nuestra responsabilidad es hacernos cargo de nuestras vidas y recuperarlas.
  La empresa no se tiene que instalar, sus responsables no deben dormir en paz mientras el territorio es devastado.
  Guerra, devastación y dominio son sus modos, ¡mostrémosle los nuestros!

Regional Sur de la A.N.P.


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