Solidaridad con La Solidaria [extraído de Posta Porteña].

Son repugnantes las campañas de mentiras y manipulaciones que el Estado uruguayo y todos sus partidos, fracciones y sindicatos hicieron para denigrar a esos militantes revolucionarios que salieron a la calle a defender a “La Solidaria”.

  Se mintió sobre lo que era el local de “La solidaria” (atribuyéndolo a Plenaria de Memoria y Justicia), se mintió señalando que esa muchachada que salió a la calle atacaba cualquier cosa y cualquier persona, se mintió diciendo que se atacaba locales obreros o partidos obreros, se mintió hasta diciendo que eran fascistas, se mintió atribuyéndole destrucción y caos. Y cuando digo que se mintió digo que lo hicieron a sabiendas y descaradamente: todos los partidos, todos los sindicatos, todos los aparatos estatales, todas las radios, todos los canales de televisión, todos los personeros del Estado que declararon en todas partes.

  Esta notita, escrita por un observador independiente (pero no por eso neutral), es sólo para aclarar algunas de esas tantísimas mentiras (¡sería imposible todas!) y no pretende en absoluto representar a “La Solidaria” o a los militantes más consecuentes de ese numeroso colectivo.

  Primero que nada cabe señalar que se mintió sobre lo que fue desde el principio “La Solidaria”, presentándolo como un grupo de conspiradores y/o un grupo de choque y/o un grupúsculo de subversivos anarquistas. Que yo sepa “La Solidaria” ha sido en estos pocos años todo lo contrario a lo que nos cuenta toda la mafia mentirosa Estatal. Desde el principio ha sido un colectivo, muy plural, rico, variado e internacionalista, en donde se asumió, contra la corriente dominante y la tendencia notoria al totalitarismo del Estado democrático, temas fundamentales que ese Estado niega, oculta, tergiversa, y reprime su simple discusión.

  Además contrariamente a lo que dice el Estado mentiroso y manipulador, en todas sus formas, dicho colectivo no se especializó en una u otra actividad “delictiva” o conspirativa, sino que mostró su potencia pluralizando sus variadas y ricas formas de actividad militante: difusión de volantes, afiches y publicaciones, transmisiones radiales, fomento de la cultura cuestionadora del capital y el Estado, difusión de publicaciones y libros, puesta en común de materiales cuestionadores de esta sociedad, intercambio de materiales de internet, talleres de expresión plástica, mesas redondas, festival internacional del libro anarquista, actos de denuncia de los Megaproyectos, colaboración con festivales de cine (Globale), denuncias de torturadores, apoyo y participación en escraches de criminales de Estado e impunes en general, expresión de la coordinación, apoyo y participación en la lucha contra la “esencialidad” y contra otras formas de dictadura legalizada que intentó el poder, información y resistencia a la militarización del Estado uruguayo y muchos otros etcéteras.

  Mucho más que eso. Sostengo que en el último lustro de consolidación de la impunidad de los torturadores, de la ratificación del papel impune y milico del Estado uruguayo en el mundo con su papel de mercenario (en Haití, ¡pero no sólo!), de continuidad de la dictadura del capital en la imposición de los Megaproyectos que contaminan la vida (el aire, el agua, los ríos, los campos) y en general en su política de aumento de la tasa de explotación (plusvalía relativa) contra el proletariado… La Solidaria fue la mejor expresión colectiva y variada de resistencia.

  Justamente ese papel no lo podía haber desempeñado ningún grupo solo o gente que pensara todos lo mismo y por eso se acercaron generaciones en lucha contra impunidad o contra la invasión de Haití por ejemplo) participado en “La Solidaria”. O a la inversa, La Solidaria ha repercutido y hecho conocer sus denuncias no sólo en una gran parte del Uruguay sino en otros países. Y efectivamente sólo en ese viejo local se ha coordinado la gente que de una forma u otra ha seguido con la lucha contra la dictadura del capital y la impunidad consagrada por el Estado, efectivamente sólo en esa vieja casona he podido ver que se repercuten luchas de piqueteros y la lucha de los hijos, los familiares, los presos de ayer y de hoy.

  La Solidaria ha sido al mismo tiempo un ejemplo a nivel internacional de lo que en Uruguay se hace contra la barbarie del capital y contra la militarización del Estado y un lugar de encuentro de información, discusión y coordinación de luchadores sociales de muchos países. La verdad es que, en el último lustro, sólo en ese local he visto publicaciones, materiales e informaciones… y podido intercambiar ideas con compañeros de muchísimos horizontes políticos y países: Brasil, Argentina, Chile, Perú, España, Italia, Grecia, Francia, Bélgica, México…

  ¡Y no sólo en La Feria del Libro Anarquista, sino en intercambios concretos de proletarios en lucha contra las papeleras, la megaminería, Monsanto/Bayer… o de ocupantes de tierras, casas, fábricas, etc.!

  La principal de todas las mentiras que legitimaba la represión de La Solidaria, el allanamiento policial y la tentativa misma del Estado de hacer desaparecer “La Solidaria” para siempre, era justamente esconder ese carácter ejemplar de solidaridad internacional e internacionalista, de local para compartir informaciones, volantes, afiches, libros… de lugar de ayuda y resistencia contra la impunidad, contra los megaproyectos, contra la dictadura democrática, contra la represión Estatal de esa “vasa” y presentarla como secta, grupejo, como un aparato de tirabombas, como la sede de un grupo de fanáticos traspapelados…

  Mentiras, muchas mentiras… la única realidad era lo que realmente el capital y el Estado quieren hacer desaparecer… los únicos “argumentos” de esa realidad son: la *propiedad privada y los intereses del capital inmobiliario y su correspondiente mafia y secta de negociantes vinculadas al poder estatal (y judicial).

  ¿Y qué decir entonces de los sectores gubernamentales que instigan ese tipo de represión? ¿O de aquellas, que por lo menos desde la dictadura democrática de Pacheco Areco ponen todo su esfuerzo para hacer más tiránico al Estado e impulsan y justifican la represión de toda protesta social? ¡De los tiránicos de la “esencialidad” por ejemplo!

  Justamente sólo se puede entender el papel represivo que juegan las fuerzas gubernamentales… partiendo de las bases que desarrollamos antes: el Gobierno, el ministerio del Interior y de Defensa, el PC, los Tupas, consideran sin dudas ese centro de opinión y crítica, como la principal expresión popular de descontento con la política militar, policial, represiva, criminal de ese mismo Estado. Las mismísimas fuerzas que realizaron la invasión de Haití, la represión en el CODICEN, que hicieron todo tipo de simulacro y campaña para consolidar la impunidad de los asesinos y torturadores, que cotidianamente se dedican a la represión en las cárceles, en los barrios, en los cantegriles. Los mismísimos partidos que ayer ante el golpe de Estado de 1972/73 apoyaron y se pusieron del lado de los milicos (como el PC, o los seguidores de Huidobro/Marenales/Mujica en los Tupamaros o como el PC argentino que defendía al progresista Videla). ¿Cuándo esas mismas fuerzas dejaron de ser parte sustancial de todas las dictaduras? ¿Cuándo dejaron de ser las fuerzas que impiden la justicia y que garantizan la impunidad?

  El objetivo no puede ser más evidente, acallar la voz de los oprimidos, impedir que se conozcan sus expresiones propias, eliminar la protesta, reprimir todo real cuestionamiento social, incriminarlo, judicializarlo, falsificarlo.

  ¿Cómo pretender que la juventud rebelde que, por suerte, todavía existe en este país de la cola de paja, al que le vendieron como opción menos represiva al “Frente Amplio”, que no sienta un odio terrible frente a los Tupas y Bolches represores y cómplices del terrorismo de Estado? ¿O que no ataquen a los bancos, las iglesias y las mafias inmobiliarias que nos hambrean y reprimen y que justamente en esta “operación desalojo” son las que dieron las órdenes judiciales?

  Lo que a mí me llama la atención no es que se ataquen sus guaridas y casas de partido, sino que esta actividad todavía no sea mucho más generalizada y amplia como los objetivos y las luchas que La Solidaria ha representando en estos años. ¡Que con tanta represión haya todavía tan poca resistencia!

  Justamente que a los tiranos se les tire piedras o molotov no tiene nada de excepcional, lo que más bien tiene de excepcional es el aislamiento que los organismos estatales han impuesto con mentiras, manipulaciones y montajes, de las únicas expresiones de una juventud rebelde. Como llama la atención de que ninguna de las vacas sagradas de la intelectualidad, de la izquierda, de los que ayer se dijeran revolucionarios haya salido a defender esas expresiones de digna rebeldía de los jóvenes. Históricamente nunca se mintió tanto desde el poder y nunca hubo tanta sumisión al poder. De las pretensiones de la izquierda de presentarse como oposición al Estado, ya no queda ni un botón para la muestra.

  En este contexto queda mucho más clarito quién está de cada lado en la guerra de desinformación, montaje y manipulación a la que procedieron todas las fuerzas del poder contra la protesta de la gente. La mentira en cuanto a los hechos mismos se basa en todo eso y sus voceros fueron todas las fuerzas políticas y los medios de fabricación de la opinión pública.

  Por eso buscaron culpar a Plenaria Memoria y Justicia, fabricando informantes y falsificadores, leyendas y fabulaciones como que “La Solidaria” hubiese sido (alguna vez) el local de ese grupo de luchadores o de los familiares de los presos. Por eso largan tanto montaje milico, judicial y periodístico.

  Por eso se miente sobre los hechos mismos diciendo que “encapuchados” atacaban a cualquiera en el barrio incluso a los pobres y a los transeúntes. Mil veces mentira. Yo vi exactamente lo contrario, el buen ambiente en el barrio, alguno que aplaudía, muchos que saludaban y apoyaban con un “vamo’ arriba” a los defensores y manifestantes solidarios con “La Solidaria” y que sólo insultaban y carajeaban a los agentes del Estado, la patronal, a los representantes de los dictadores (como el PC) o del capital, la propiedad privada y el Estado (como la central de Abitab).Incluso los participantes fueron explícitamente claros frente a algún obrero que estaba trabajando en el edificio de Abitab: “no tenemos nada contra vos”; “no defiendas a tus patrones”.

  En realidad la muchachada fue clarísima y lo que permite la mentira y la falsificación es justamente el ocultamiento total y general que impuso el totalitarismo del Estado democrático sobre lo que decían los que salieron a la calle a defender a “La Solidaria”. Se hizo de todo para que la voz de los que protestan sea acallada.

  Ninguna televisión les dio el derecho a voz, ninguna radio, ningún partidoles permitió expresarse: esa es precisamente la clave del totalitarismo de la democracia, la dictadura es perfecta y casi ni se nota. No sòlo se ocultó la trayectoria crítica y libertaria de “La Solidaria” en perpetua lucha contra el capital, el Estado, la miliqueada, la dictadura del dinero que nos gobierna, sino lo que gritaban los muchachos en el momento de la manifestación.

  ¿Adónde se publicaron sus consignas? ¿En qué prensa apareció explicado el grito de esos oprimidos? Justamente al quitarles la voz y la expresión auténtica de su propia lucha y resistencia es muy fácil presentarlos únicamente por tal o tal acto (la tirada de piedras o de molotov) y presentar esto como una especie de locura descolgada socialmente.

  ¿Pero qué le reprochaba, esa expresión de rebeldía a esos ídolos de la izquierda que son el Partido “Comunista”? En vez de esas verdades indiscutibles: todo el totalitarismo de los medios impuso el ocultamiento de esas voces y reprodujo hasta el cansancio el cínico y mentiroso comunicado de ese Partido presentándose como víctima de una “agresión fascista”. ¡Si no fuese la mismísima acusación con la que ese mismo partido reprimió, por ejemplo, la revolución social en España en los años 30, daría risa!

  En contraposición con tanta falsificación Estatal y dado que ningún gran medio oficial lo publicó merece la pena dejar claro aquí que la manifestación gritaba “contra el desalojo”, contra la “mafia inmobiliaria” y a favor de la “acción directa y solidaridad”. Es decir consignas claras, netas y consecuentes, aunque muy generales en las que se reconoce un muy amplio espectro político. En cuanto al PC, nadie les reprochó ser de izquierda o algo parecido (como a ellos les hubiese gustado), sino que se les gritaba: “dictadores”, “represores”, “terroristas de Estado”, “traidores”.

  Es decir, cosas claras, con coherencia histórica y sin ninguna ambigüedad. El PC (como los Tupas) y otras fuerzas estatales están indisociablemente ligados a la dictadura, a todas las dictaduras, tanto por haber apoyado la dictadura militar en Uruguay en sus momentos decisivos (1972/73) como por haber apoyado la impunidad de los milicos desde que están en el poder, como por haber sido decisivos en la militarización de la sociedad toda llevada adelante por el poder burgués, como el envío de milicos uruguayos a reprimir a muchas latitudes.

  Claro que detrás de esa consigna puede haber cosas muy inmediatas como la complicidad con los milicos actuales y los de “la dictadura” (de los años 60/80) o visiones más consecuentes como la referencia al leninismo/al estalinismo/al nazismo en su represión conjunta del movimiento revolucionario e histórico del proletariado internacional. En este sentido a mi me choca bastante lo de “traidores”, pero no dejo de reconocer que era el grito dominante contra ese Partido, en referencia a que en algún momento habrían formado parte del “pueblo” y “traicionaron” o de la “clase trabajadora” en la huelga tal o tal (como la de 1973), en la cuestión de la impunidad, en los gremios en lucha.

  La verdad que eso de hablar de “traición” me parece que introduce muchísimo la confusión. ¿Sólo por haber traicionado a los proletarios en lucha?, como si antes de esa fecha hubiesen sido compañeros. A mí me parece mucho más claro y pertinente subrayar la continuidad del mismo método, del mismo ocultamiento por parte del Estado, de la manipulación, la amalgama, la falsificación entre todo lo que siguió.

  Hubo orden de agarrar a cualquiera al que se pudiera vincular con algo de La Solidaria y así arrestaron a una pareja, que si bien había participado en la manifestación como muchísimos otros, no se les podía probar ninguna relación con “los tiradores de bombas”; ni siquiera de “piedras”. Y entonces aparecieron “testigos” de la propia policía que a más de 150 metros “reconocían” a dicha pareja tirando algún objeto, o de una pobre señora que describe a los “sospechosos” de una forma totalmente diferente a los acusados, pero que para el poder judicial constituye “ya suficientemente prueba o semiplena prueba” como para dejarlos en averiguaciones, etc. Testigos, fiscales, periodistas, milicos y jueces siguiendo la misma obediencia “debida” del poder de la propiedad privada y el Estado: “A alguno hay que acusar, hay que hacer escarmentar a cualquiera para que sirva de ejemplo”.

  ¿Cómo no relacionar estos procesos, estas “obediencias debidas” a las de todas las dictaduras (con o sin coberturas democráticas)? Por eso a mí me parece mucho más pertinente que hablar de las “traiciones” del Frente o de los Tupas, o del PC, recordar lo que recomendaba Lenin en estos casos a los milicos y fiscales en la represión de las organizaciones revolucionarias en 1918: “usted no debe ocuparse de lo que piensan, sino de meterlos presos, acúselo de lo que quiera, si no encuentra nada mejor, acúselos de robar gallinas, pero métalos presos a todos”. Este telegrama de Lenin a un comisario de la lejana Rusia fue luego modelo y ejemplo utilizado por toda la policía política la Checa, la GPU y también de (su hermana menor): la Gestapo.

  Me parece que esa continuidad histórica con la represión que hace el Frente Amplio, es mucho más fiel históricamente con el “PC” uruguayo y todos los “PC” del mundo y deja mucho más en claro por qué estos ponen el grito en el cielo acusando a quienes les gritan “dictadores” y “represores” de “grupos armados y fascistas”. Mientras oculten todo lo que proclaman los acusados, los pueden seguir acusando de “robar gallinas”.

Un observador Independiente.

  (Pero que no por eso come vidrio y que tampoco acepta montajes, mitos y mentiras del poder).

  Cuando ya había terminado esta nota me entero que el montaje milico periodístico, Estatal y represivo, contra La Solidaria era mucho más vasto y complejo. Ya ni se sabe si dicho montaje lo hicieron los milicos periodistas o los periodistas milicos, o si solo fue hecho por periodistas sueltos y no “milicos”; pero nos confirma que en realidad no hay diferencia entre unos y otros: en esta democracia impune, los milicos dictatoriales dirigen toda la prensa, y coherentemente los periodistas por “obediencia debida” son todos milicos, al defender el poder de los impunes.

  Esta democracia de la Impunidad, de la prohibición de los escraches y piquetes, de la represión de la “esencialidad” de las jefaturas Tupas y Bolches de milicos represores, no es por casualidad que se parece cada vez más al gobierno de Pacheco Areco: también ésta democracia está dejando cada vez más en evidencia las macabras fauces de la dictadura.

Extraido de: Posta Porteña


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