Los cuentos de hadas del Poder.

Los Charrúas eran unos indígenas que pelearon con Artigas por el Uruguay, los gauchos eran unos que se quedaron junto a los estancieros para ir a las criollas y servirles por siempre por la tradición de ser alcahuetes…
  El Partido Comunista no carnereó nunca en el Cerro o quiso imponer el servicio militar obligatorio junto con el Partido Colorado. Tampoco vio con buenos ojos los comunicados de los milícos y no tuvieron que desobedecer a sus dirigentes aquellos que salieron a la calle a ejercer la acción directa en la huelga del ’73 contra la dictadura…

  El Poder y sus aspirantes necesitan de cuentos de hadas. Muchísimos cuentos deben ser contados para que la democracia representativa, burguesa o como se le quiera decir sobreviva…
Borronean el pasado para debilitar el presente, debilitan el presente para gobernarnos en el futuro o seguir gobernándonos…
  En estos días el PIG-CNT y otras empresas (privadas, estatales o paraestatales) llamarán a la “fiesta del trabajo” y nos van a decir “feliz día”.
  ¡El capitalismo puede y debe ser combatido!


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