Efemérides | 18 de Marzo de 1921, fin de la rebelión de Kronstdat.

El 18 de marzo de 1921 tras una brutal represión, el ejército rojo al mando de Leon Trotsky ponía fin a la rebelión que los marinos de Kronstdat sostenían hacía dos semanas.
  Kronstdat era una isla que contenía una base militar que había sido clave en los combates armados para el triunfo de la Revolución Rusa de 1917 y su posterior defensa armada, es decir que sus habitantes eran marines que habían dado su vida por la causa revolucionaria en el ejercito Rojo.

  Lxs rebeldes habían sido clave en el triunfo de la revolución por sus enérgicos combates, y entre lxs que se contaban numerosxs comunistas desencantadxs con la evolución del gobierno, exigieron la aplicación de un programa de reformas que recordaba las reivindicaciones de corte anarcosindicalista de 1917; elección libre de los soviets, inclusión de lxs socialistas revolucionarios y anarquistas en el poder, libertad económica para campesinxs y obrerxs, fin del poder de los partidos y del monopolio bolchevique del poder, disolución de los nuevos organismos burocráticos surgidos durante la guerra y restauración de los derechos civiles para la clase trabajadora.

  El 5 de marzo de 1921 el gobierno comunista se propone atacar Kronstdat, Alexander Berkman escribía en su diario de anotaciones “La ciudad estaba al borde del pánico. (…) “Muchos bolcheviques se negaban a creer que se había aprobado esa resolución. Era una cosa muy monstruosa atacar con las armas al orgullo y la gloria de la Revolución rusa, como Trotski bautizó a los marineros de Kronstdat”.
  Lxs anarquistas Emma Goldman, Alexander Berkman, Perrkus y Petrovski enviaron una carta ese mismo día a Zinoviev advirtiendo “el uso de la fuerza por parte del gobierno de los obreros y campesinos en contra de los trabajadores y marineros tendrá un efecto desmoralizador sobre el movimiento revolucionario internacional y conllevará un incalculable perjuicio para la revolución social”. Los firmantes propusieron una comisión de cinco miembros, entre ellos dos anarquistas para que se dirijan a Kronstdat a buscar una solución por medios pacíficos, la petición fue desatendida y la isla fue masacrada estimándose en treinta mil el número de muertos.
  Kronstdat fue ahogada en sangre. En el décimo congreso del Partido Comunista, celebrado en 1921, Lenin señaló que había que librar una guerra más implacable aún contra los anarquistas, y que había que combatir las inclinaciones anarcosindicalistas que se habían desarrollado adentro del mismo Partido Comunista. La represión al anarquismo en Petrogrado conoció uno de sus peores momentos.

  Luego de estos sucesos, sumados a la feroz epopeya de Nestor Makho y el pueblo ucraniano, la opinión del movimiento anarquista internacional fue unánime, no se podía defender la anarquía y la dictadura comunista, eran sendas opuestas.

  Manuel Azaretto, obrero gráfico afiliado a la Federación Obrera Regional Uruguaya relató como se vivió este momento en Montevideo:
  “Los llamados urgentes de “¡Solidaridad a nuestros presos!” traspasaron clandestinamente las fronteras de Rusia, y volvieron a la realidad a los anarquistas del mundo entero. Ya no era posible ser meros espectadores de esa farsa grotesca y criminal, so pena de aparecer como cómplice del crimen de lesa libertad de pensamiento y de acción que cometían los gobernantes comunistas”.


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