Efemérides | 22 de Mayo del 2009, muerte de Mauricio Morales.

La muerte de Mauricio Morales fue un antes y un después en la vida del anarquismo regional.

  El anarquismo ha tenido una historia particular en el Rio de la Plata, luego de la epopeya europea de la Primera Internacional, el siglo XX contó con focos revolucionarios destacados en Buenos Aires, Montevideo y México. Los años 30 colocaron a la península ibérica como la mayor gesta anárquica de la historia. En pleno auge marxista tras la Revolución Cubana, Montevideo mantuvo la llama anárquica encendida con un singular derrotero revolucionario.
  Pero la dictadura y apertura democrática en ambos margenes del Rio de la Plata aplacaron las ansias revolucionarias tras una derrota sangrienta y una amnistía mediocre pero esperanzadora.
  Sin embargo, del otro lado de la cordillera, la represión había sido igual de despiadada, pero la amnistía no existió. Lxs presxs políticxs no fueron liberadxs y los grupos insurgentes continuaron activos, algunos incluso acercándose a las propuestas anárquicas.
  El neoliberalismo se aplicó en la región chilena sin anestesia y la dictadura siguió respirando en una democracia viciada de autoritarismo.
  El anarquismo en la región chilena se vio revitalizado ante el agotamiento de las vías institucionales para mejorar las condiciones de vida de los sectores más sumergidos por la economía y la política dominante. Y el espíritu combativo, a su vez, se potenció con las propuestas insurreccionales que resaltaban la necesidad de enfrentar la opresión rápida y eficazmente.
  Los disturbios y atentados explosivos a los engranajes del capital se volvieron una constante que la represión no lograba ni controlar ni comprender, hasta el 22 de mayo de 2009.

  Aquel día el compañero anarquista Mauricio Morales falleció tras la detonación de una bomba que iba a colocar en la escuela de funcionarios penitenciarios.
  La muerte ded Mauri, un conocido y querido compañero de Santiago, le dio la oportunidad al poder político de trazar el perfil del enemigo público que lo acechaba.
  El Mauri era un estudiante universitario de pedagogía en Historia que vivía en una casa ocupada de Santiago de Chile.
  Tras dicho suceso, fueron allanadas dos casas ocupadas intentando dar con quien acompañaba a Mauricio sin lograr quebrar a lxs detenidxs. Luego se intentó allanar la okupa Sacco y Vanzetti donde vivía el Mauri. La arremetida policial fue resistida desde la azotea de la casa y desde las barricadas levantadas en sus inmediaciones en un hermoso homenaje de resistencia y amor a la convicción anárquica del compañero caído, como también se levantaron barricadas en su funeral.

  Meses después a la investigación por la muerte de Mauricio se sumaron otros atentados explosivos. El poder construyó un proceso que implicó varias detenciones y un largo proceso judicial que terminó cayendo por su propia inconsistencia.
  Se han editado libros con sus textos, se han convocado a jornadas del caos los 22 de mayo y se ha honrado su entrega continuando la lucha por un mundo sin oprimidos ni opresores.
  Hoy, al buscar las causas del estallido social del 18 de octubre de 2019, la entrega de Mauricio Morales ofrece una explicación y una coherencia a una sociedad que comprendió cual es la única vía para su bienestar futuro y colectivo.

“Y mis acciones al dormir se encaminan en que mañana al despertar, romperé con la rutina y en la acción individual con el pecho como piedra hinchado por la destrucción de esta y de cualquier sociedad.
Hazme un favor: procura que viva la anarquía.”

Mauricio Morales.


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