¿De qué mierda se ríen en el cante?

¿A qué vienen esas carcajadas? ¿Será que no se dan cuanta que lxs están cagando? ¿Y el que pasa y lxs ve reírse, no será que tampoco se da cuenta que a él también?

La distracción es cosa de las clases bajas, dice alguien, lxs mantienen ocupadxs, distraídxs. Pero la distracción no es de ninguna clase, a cada unx lo suyo, apenas podemos encontrar algunas diferencias en los productos que consumen, nada más. Las clases medias también están distraídas, de eso se trata trabajar y consumir sin reventar. Y las clases altas, ni que hablar, también están meta distraerse para aguantar el mismo mundo aunque desde otro lado.

De un lado y del otro de avenida Italia la distracción constante, la influencia depredadora sobre nuestros ojos, oídos y conciencia es disparada cada un segundo, no importa si estamos en un barrio de empresarixs o en un barro de laburantes. Claro que las clases acomodadas presionan a sus hijxs para adquirir los conocimientos suficientes en escuelas con mejores condiciones y escapando lo justo a las distracciones para mantener su lugar. Todo un enorme dispositivo de distracción está bien armadito para mantener el dominio igual, escandalosamente igual.

Entonces ¿de qué se ríen en el cante? Capaz les han vendido tanto, lxs han bombardeado tanto desde los medios de distracción masiva con que todxs somos empresarixs y que tenemos las mismas posibilidades que van a por sus frutos, por las riquezas que les tocan. Capaz son risas de saber algo del futuro que todxs ignoramos…

R.


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