El capitalismo se reestructura todo el tiempo.

“Movimientos que están por fuera de la convivencia ciudadana siempre pueden surgir”, dijo Lacalle Pou.
Lxs políticxs siempre apelarán al diálogo dentro de las condiciones impuestas por su sistema. Nosotrxs no podemos caer en sus artimañas. La convivencia ciudadana es un fantasma para tapar la desigualdad que hay que combatir. Ellxs no quieren que rompamos con su concepción de convivencia, que está basada en la subordinación a las leyes políticas y económicas del capitalismo. El mundo sigue funcionando en términos de producción y acumulación de capital, aún en tiempos de crisis e incertidumbre, a través de nuestra explotación. A esto le llaman convivencia.
El capitalismo se reestructura todo el tiempo, las potencias se van pasando la pelota. Los diferentes gobiernos gestionan la miseria y funcionan como tapones del conflicto y la rebeldía, generando consenso ciudadano.
Empecemos a autoorganizarnos desde las comunidades sociales y que pierdan peso las estructuras de poder político. Apostemos por algo realmente nuestro y autónomo. El pincel de la historia está en nuestras manos.


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