La apurada del fascismo.

La extrema derecha aprovecha los espacios que su facción ultra liberal le ha dado para avanzar. Por un lado, utiliza la apropiación terminológica y simbólica libertaria para afianzarse camaleónicamente en la política de los diferentes países y por otro lanza a sus cuerpos de choque de discurso más tradicional (racista, machista y xenófobo) endulzados por todas las plataformas y propaganda posibles.
En nuestro territorio vemos como potenciados por las fundaciones de derecha, y bajo todo tipo de banderas de supuesta libertad, se da una avanzada por todos los frentes. Escuchar audiciones ya no defendiendo la teoría de los «dos demonios» sino directamente la dictadura cívico-militar y «sus razones» ya no es anormal. También en nombre de piedad se pide por la libertad de los torturadores. Es en ese contexto también que se inscriben los ataques a personas que viven en la calle denunciados hace un tiempo.
La violencia sistémica no puede olvidarse, la defensa del sistema profundizando su exclusión y explotación es lo que empezamos a vivir más descaradamente. En tiempos de reestructuras gigantes el capitalismo suele desplegar a sus matones para aprovechar los descontentos naturales del sistema.
Podemos correr hacia las autoridades a exigir que quienes crean y defienden la exclusión ayuden o podemos continuar con la autoorganización de las personas, de los barrios para que la solidaridad, el mutuo apoyo, y la libertad real sean una realidad demasiado fuerte para torcer o engañar.
Barrios autoorganizados, sin machismo ni racismo, y siempre anticapitalistas.

* En la imagen: manifestación feminista atacada hoy por grupos neonazis en complicidad con la policía en Paris.


A %d blogueros les gusta esto: