Efemérides | 22 de abril 1936, Radowitzky rechaza el oportunismo político de izquierda

El anarquista Simón Radowitzky había sido amnistiado en 1929 de su larga condena en Usuahia tras asesinar al jefe de policía porteño responsable de sangrientas represiones obreras.
Tras el golpe de estado de Terra en 1933 participó de la agitación anarquista contra la dictadura y es apresado en la Isla de Flores en 1934 junto a otros opositores políticos, siendo el último de ellos en ser liberado en 1936. Su liberación era parcial debiendo cumplir prisión domiciliara. Pero debido a que carecía de domicilio fijo continuó preso en la cárcel central y se desarrolló una fuerte campaña por su libertad, rechazando el ofrecimiento de la Union Soviética de asilarse en su Rusia natal con todas las comodidades materiales cubiertas.
Simón fue informado de que el Partido Comunista local se había plegado a su campaña. Partido que desarrollaba una campaña constante de calumnias y difamaciones hacia el movimiento anarquista con la finalidad de controlar las organizaciones obreras a cualquier costo.
Desde su celda redacta el siguiente comunicado que fue publicado por la prensa anarquista local e internacional:
“Cárcel Central, 22 de abril de 1936.
Al Partido Comunista y a la Confederación General del Trabajo.
Tengo conocimiento que en su propaganda y en sus carteles hacen figurar mi nombre reclamando mi libertad. Como anarquista me dirijo a vosotros:
Declaro que no quiero ser instrumento de propaganda de ningún partido político, inclusive del partido Comunista, cuya adhesión a la política del Gobierno Ruso es absoluta. En nombre de los anarquistas presos en las cárceles y la Siberia Soviética. En nombre de las agrupaciones anarquistas destruidas y cuya propaganda ha sido prohibida en Rusia. En nombre de los camaradas fusilados en Cronstadt (Kronstadt). En nombre de nuestro camarada Petrini, que fue entregado por el Gobierno Soviético al Fascismo italiano. En nombre de la Federación Regional Argentina y la Federación Obrera Regional del Uruguay y en nombre de nuestros camaradas muertos en las cárceles por el Gobierno Bolchevique, y como protesta por las calumnias y difamaciones de nuestros camaradas Kropotkin, Malatesta, Rocker, Fabbri, Majno (Mackno), etc., etc. Declaro que como anarquista rechazo todo vuestro apoyo que representa una indigna explotación que hacen los jefes Bolcheviques del partido y de la C.G.T., del generoso sentimiento de solidaridad que me presta la clase trabajadora”.
Sus palabras, como su vida toda, son un ejemplo de entrega a la causa anarquista y del abandono de los intereses personales en beneficio de la práctica colectiva de orientación anarquista y revolucionaria.
Hoy, algunxs políticxs de izquierda pretenden confundir los medios legítimos de transformación social como la acción directa, la autonomía, autoorganización y proyección revolucionaria con las practicas institucionales que legitiman y afianzan las estructuras políticas de opresión social y económica.
Cada vez que pienses que una forma de vida solidaria y justa es imposible y lo mas sensato es conformarse con lo “menos malo” debemos recordar la integridad moral de Simón que ni 20 años de prisión en condiciones inhumanas lograron quebrar un ápice su convicción y práctica revolucionaria.

* En la foto, Radowitzky en la cárcel de Isla de Flores.


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