A generalizar las prácticas revolucionarias

29644

“Desde hace mucho digo que, si la cadena de montaje es incompatible con la autogestión, significa, no que la autogestión sea imposible, sino que hay que terminar con la cadena de montaje”, Castoriadis.

Hoy, el desarrollo de la sociedad capitalista termina con «lxs otrxs», lxs anula, los nubla, son los algoritmos los que determinan muchas de nuestras relaciones y lxs demás en esa dinámica cada vez más desaparecen de enfrente nuestro, son otra cosa (una cuenta, un ente sin cuerpo y sin respuesta directa). No solo porque están del otro lado de una pantalla sino incluso en vivo empiezan a difuminarse, son una escusa para potenciar nuestro ego y cuando nos interrogan o contradicen nos saca, nos molesta más de la cuenta.
Todo esto no es para dar un nuevo diagnóstico, ultra conocido por todxs, ya lo vemos y lo vivimos a diario. Es para que logremos relacionarlo y plantear alternativas a la «crisis de lo común», de los espacios en común y nuestras relaciones. Nuestras armas se inscriben en la «cultura de lo común», se oponen entonces al egoísmo dependiente que plantea el sistema no negando al individuo sino inscribiéndolo como el núcleo base de la comunidad.
La autoorganización trata de potenciar las soluciones en común, las formas de lo común y en ellas se cuelan e inciden los modos del capital claramente. Vemos las dificultades de entendimiento, de acuerdo y de responsabilidad que nos acosan en la actualidad. La tarea anárquica es mostrar algo más que rebeldía, es mostrar responsabilidad, estabilidad y entendimiento por lxs otrxs.
Contagiar que reconcocemos al otro, que no intentamos anularlo ciegamente sino potenciarnos con él es importante. Evitar la política del resentimiento que en los hechos parece tratar a lxs cercanxs más como enemigxs que lxs propixs explotadorxs hoy es esencial.
En ese sentido, hay una tecnología de la cultura de los común también, el espacio de todxs, las asambleas por ejemplo, pero no solo. El hacer en común, el diálogo, donde lxs demás no desaparecen o son imbéciles porque no piensan como yo es parte de nuestra forma de hacer, o debería. La realidad hoy hace que choquen los intereses en común del abajo, entonces destruyamos esa parte de la realidad, transformemos esa parte de la realidad potenciando el placer del hacer común y en común.
Anarquía también es creación de espacios con lxs demás (no iguales a nosotrxs) para enfrentar problemas en común desde prácticas comunes, de acción directa, basadas en la solidaridad y la comprensión. Anarquismo también es la irrupción de prácticas que cuestionan y acaban con los espacios de representación de lo vivo.
Si nuestros espacios no sirven para potenciar la lucha anárquica, generalizar la acción directa, la solidaridad, la comprensión de lxs demás con sus diferencias, entonces deberemos dejar nuestros espacios y construir otros nuevos. Lancémonos al abismo de la generalización de nuestras prácticas con proyectos amplios pero revolucionarios.

Marisol Boulé.


A %d blogueros les gusta esto: