Tras las huellas de Bakunin / A 150 años del congreso antiautoritario en Saint Imer.

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1. La Asociación Internacional de Trabajadores

El 15 de setiembre de 1872 comienza en Saint Imer (Suiza) el congreso internacionalista que consolidará definitivamente la propuesta práctica y teórica del anarquismo para transformar las sociedades de todo el planeta hacia horizontes emancipadores.

El mismo es una escisión de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT) originada en 1862 y consolidada dos años después. La influencia de Marx decisiva desde el comienzo. La Internacional es el comienzo del socialismo en acción, propagandose las ideas y acción revolucionaria en lxs obrerxs europexs y americanxs. La AIT fue una verdadera academia del socialismo, un lugar donde contendían las distintas corrientes teóricas que se disputaban la orientación de las masas obreras organizadas; después de la AIT se estructuran definitivamente el marxismo y el anarquismo.
En sus estatutos podía leerse; “la emancipación de los trabajadores debe ser obra de los trabajadores mismos; (…) la emancipación de los trabajadores no es un problema únicamente local o nacional, sino que al contrario, este problema interesa a todas las naciones civilizadas; (…) No más deberes sin derechos, no más derechos sin deberes”

En el seno de la AIT, Marx libra dos batallas contra lxs anarquistas; primero contra Proudhon, y luego contra Bakunin quien junto a sus compañerxs revitalizaron la AIT ya que poseían influencia en España, Suiza, Francia y Bélgica.
Las diferencias entre Marx y Bakunin fueron decisivas, estando en desacuerdo sobre la necesidad del Estado (que Bakunin rechaza mientras Marx acepta en forma transitoria), sobre las formas de la economía socialista, sobre los medios de lucha (Marx acepta el parlamentarismo, mientras que Bakunin es partidario únicamente de la huelga general y la insurrección de las comunas). Y finalmente sobre la organización interna de la AIT, ya que Marx es centralista pretendiendo dirigir el movimiento desde Londres y Bakunin es partidario de la completa autonomía de las secciones nacionales.
En el congreso de La Haya de 1872 Marx hace expulsar a Bakunin y traslada la sede de Londres a Nueva York. Los grupos orientados por blanquistas, proudhonianos y bakuninistas se retiran en masa, quedando junto a Marx solo los alemanes y algunos discípulos aislados. En 1876 Marx declara en Nueva York oficialmente disuelta la Internacional.
Sin embargo, a partir de 1872, con la expulsión de Bakunin en el Congreso de La Haya, comienza a funcionar una Internacional paralela; la Internacional antiautoritaria, la cual fue acompañada por la mayoría de las secciones pertenecientes a la vieja Internacional redactandose la siguiente declaración:
“Que la destrucción de todo poder político es el primer deber del proletariado: que toda organización de un poder político llamado provisorio y revolucionario para llevar a esa destrucción no puede ser sino un engaño más, y sería tan peligroso para el proletariado como todos los gobiernos que existen hoy; que rechazando todo compromiso para llegar al cumplimiento de la revolución social, los proletarios de todos los países deben establecer, fuera de toda política burguesa, la solidaridad de la acción revolucionaria.”

2. La Sección Montevideana de la Asociación Internacional de Trabajadores.

En 1872 se funda en Montevideo una sección de la A.I.T., impulsada, entre otrxs, por españolxs, italianxs y franceses refugiadxs tras la derrota de la Comuna de Paris,.
En esos años la región recibía un aluvión de inmigrantes que el incipiente capitalismo industrial absorbía como mano de obra capacitada para la utilización de nuevas maquinarias. De ahí que la mayoría del proletariado industrial era extranjero, siendo estos extranjeros quienes trajeron con sigo las ideas libertarias y la necesidad de construir un mundo nuevo sin fronteras ni explotadores.
La orientación bakuninista de los internacionalistas en Montevideo es clara. La prensa comercial informa sobre la existencia de la Internacional montevideana en Julio de 1872, señalando “Ya ha empezado la Internacional sus trabajos entre nosotros. Se asegura que en la prensa periódica tendrá en breve un órgano”
La primer aparición pública de la Sección Montevideana sucede el 25 de Junio de 1875, donde concurrieron entre 1500 y 2000 personas, según la prensa de la época y “un número igual tuvieron que retirarse pues ni en las calles adyacentes cabían.” En el mismo hicieron uso de la palabra varios internacionalistas y se dio comienzo al registro de socios.
El 7 de Julio 1875 la AIT Montevideana, difunde un manifiesto atacando al sistema capitalista y las penurias que debe soportar el obrerx, siendo éste el verdadero creador de la riqueza social, proponiendo, entre otras cosas, la creación de una Caja de Resistencia, para prepararse ante futuras huelgas. Iniciando así el camino hacia el sindicalismo revolucionario que el anarquismo y el movimiento obrero recorrerán. El manifiesto será firmado por albañiles, carpinteros y jornaleros.
En Setiembre de 1877, en el Congreso de la AIT anti autoritaria realizado en Verviers (Béligica) se lee la siguiente moción “por intermedio de nuestra hermana Federación Española, pedimos nuestra admisión al IX Congreso Universal de los trabajadores en nombre de la Federación de Montevideo, que cuenta con 6 oficios organizados; con 5 secciones y con dos mil socios permanentes.” Así la sección Montevideana será la única sección de Latinoamérica en ingresar formalmente a la célebre Asociación continuadora de las ideas de Bakunin, quien había fallecido el año anterior.
En Mayo de 1878 la AIT Montevideana edita el primer número del periódico El Internacional.
La actividad de éstos pioneros del socialismo anárquico fue dura. La prensa burguesa insistió constantemente sobre la inexistencia en nuestra región de las condiciones sociales que que generaron la AIT en Europa. Desarrollando su actividad bajo la dictadura de Lorenzo Latorre (1876-1880) y los gobiernos militares de Santos (1882-1886) y Tajes (1886-1890), tiempos en que huelga era sinónimo de delito.
Comenzando la década de 1880 las conferencias brindadas por la Internacional Montevideana son frecuentes, en Junio de 1881 se forma la sección de mujeres de la AIT Montevideana, y el 23 de este mes remiten un comunicado en protesta por la prisión sufrida por la nihilista Jessa Helfman tras intentar asesinar al Zar ruso.
En 1882 edita el periódico La Revolución Social y en 1884 se reorganiza conformándose la Federación Local de los Trabajadores de la Región Uruguaya, la cual “se compromete a cumplir con rigurosa exactitud lo referente a la resistencia y está dispuesta a que sea un hecho la solidaridad obrera”
A partir de marzo comienza a editarse La Lucha Obrera el cual propondrá; “agitaciones por la organización. Organizaciones para la rebelión” Negando toda efectividad al sistema electoral para destruir el capitalismo, pues “todos los esfuerzos hechos en el pasado para reformar ese monstruoso sistema con los medios pacíficos, dichos legales, como por ejemplo los votos, fueron vanos, todas las tentativas de la misma clase, tendrán en el porvenir el mismo resultado” El periódico contará desde el primer número con una sección “de la mujer”.

El 11 de Mayo de este año se fundará la sección de la Federación Local de Las Piedras, y la Sociedad Humanitaria Agrícola Pastoril y Obrera de Paysandú.
Ese año se destaca la huelga de lxs obrerxs fideleros, siendo la primera vez que va a la huelga todo un oficio entero. Imlpicó a más de 500 trabajadorxs de 12 empresas por aumento de Salarios, regulación de la jornada y mantenimiento de empleo para lxs huelguistas.
El Comité de Huelga elegido por lxs fideerxs en conflicto solicitó la solidaridad de la AIT la cual fue brindada incondicionalmente.

En 1885 se editará el último periódico vinculado a la AIT local, Federación de Trabajadores, semanario Anárquico-Colectivista, donde las ideas revolucionarias de Bakunin parecen tomar más fuerza.
No podemos precisar hasta que fecha existió esta Federación. Lo cierto es que fue el motor ideológico que impulsó la creación de numerosas sociedades obreras como; panaderos, carpinteros, ebanistas, fideeros, tabacaleros, pintores, marmolistas y picapedreros, cocheros, guardas de tranvías y foguistas.

3. El legado de lxs internacionalistas locales.

En 1885 el gremio de los tipógrafos fue la primer sociedad obrera del Uruguay en reformar sus estatutos y establecer una caja de resistencia, lo que significa de hecho, la aplicación de las ideas revolucionarias internacionalistas. Ya desaparecida la AIT local las sociedades de resistencia comenzaron a expandirse hacia fines del siglo XIX y comienzos del XX. Este camino llevará conformación de la Federación Obrera Regional Uruguaya en 1905. Federación de tendencia anarquista que orientará al movimiento obrero local hasta 1923 al menos, contando en sus haberes con la conquista de las 8 horas antes de ser ley, la realización de la primer huelga general en 1911, la creación de numerosas organizaciones obreras con una cultura política opuesta a la clase dominante, junto a un sinfín de luchas forjadas con sangre obrera.

El camino de los federalistas internacionalistas no fue fácil, estas almas ansiosas de libertad no quisieron conformarse con lo poco que el “nuevo mundo” les ofrecía, mucha sangre y sacrificios forjaron lo poco que hoy tenemos. Las barricadas que estos revolucionarios europeos y criollos levantaron ayer abrieron los caminos sobre los que hoy podemos tomar por asalto el mundo del mañana.

P. Muñoz.


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