Por un deporte anti-capitalista.

Por un deporte anti-capitalista.

La aplicación del lucro al deporte lo ha alejado de cualquier consigna de juego. El juego es auto-télico, o sea, un fin en sí mismo. El deporte ya no es un modo de vincularse alegre, creativo y saludable sino un espectáculo basado en el lucro y la explotación. También el deporte en las calles termina tristemente siendo un reflejo barato de ese circo romano donde el disfrute es apenas consecuencia de la venta de mercancías.
  Recuperar y crear formas diversas, vinculadas al aprendizaje de la solidaridad, el respeto y el mutuo apoyo son los objetivos de un deporte solidario y opuesto al show capitalista. Por eso valores antagónicos a la mercancía y a la competencia feroz a espejo del mundo del trabajo son claves en este torneo.
  “La calle es libre” ha sido durante mucho tiempo la respuesta al vecino gruñón o al automovilista apurado que exigía el retiro de lxs jugadorxs. Y la calle se hacía efectivamente libre porque lxs niñxs creaban una autoregulación basada en principios propios. Quién comparte con otrx el juego está más cerca de comprender la solidaridad y el respeto. No hay nada de perfecto en nuestra cultura de calle pero hay algunas bases desde donde pensarnos y pensar mejores formas de relacionamiento.

Recuperar la vida es transformarla.

No hay mejor forma de quitarle fuerza al mundo de la competencia y el dinero que practicando formas diferentes basadas en la reciprocidad y la libertad. Proponemos un mundo diferente pero ya en el presente. Deberemos recuperar la confianza en las personas, no generando más leyes o verdades absolutas sino potenciando la capacidad autónoma, la ética y los libres acuerdos entre lxs involucradxs. Así se organizó la previa y así se llevará a cabo el torneo.
  Los valores colectivos que se potencian en el barrio no están separados de sus luchas. Conscientemente potenciamos el anti racismo frente a la ola de inmigrantes que llegan, recordando nuestro pasado trashumante y enfrentando la xenofobia que produce el egoísmo del “sálvese quién pueda”. También potenciamos el anti machismo tan ajustado al mundo de la empresa y la violencia actual. Finalmente potenciamos la autoorganización, la capacidad para hacer por nosotrxs mismxs, no sólo problematizando el presente sino ya creando nuevos modos de ser antagónicos.

  3er torneo de fútbol anti-machista y anti-racista, 2018.


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